
Las Alas son para Volar
Cuando se hizo mayor, su padre le dijo: «Hijo mío: no todos nacemos con alas. Si bien es cierto que no tienes obligación de volar, creo que sería una pena que te limitaras a caminar teniendo las alas que el buen Dios te ha dado». – Pero yo no sé volar – contestó el hijo.

